Empresario y desarrollador inmobiliario
Jorge Ojeda (Tijuana, Baja California, 1970) es fundador y director general de Grupo Aries, uno de los desarrolladores inmobiliarios y turísticos de mayor trayectoria en Baja California. A lo largo de más de cuatro décadas de actividad empresarial ha construido un grupo con presencia inmobiliaria, hotelera, de patrimonio vacacional y de servicios financieros, con operación en México y Estados Unidos y una visión de expansión internacional.
Formado en una familia de maestros y servidores públicos, aprendió desde niño el valor del trabajo, la disciplina y el honor de la palabra. En 2002 fundó lo que hoy es Grupo Aries, comenzando en la línea fronteriza de Tijuana con un pequeño equipo comercial — la resiliencia y la adaptación constante son la convicción que define su carrera.
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A los 14 años inició su carrera vendiendo enciclopedias puerta por puerta; más tarde se desempeñó durante décadas como broker de clubes vacacionales en destinos turísticos de México y Sudamérica, donde dominó la administración de equipos comerciales de alto desempeño y la operación con métricas de resultados. En 2002 fundó lo que hoy es Grupo Aries, comenzando en la línea fronteriza de Tijuana con un pequeño equipo comercial que llegó a coordinar hasta treinta vendedores.
Grupo Aries integra un portafolio sólido de desarrollos residenciales, comerciales y turísticos, principalmente en Baja California y otras regiones del país. Entre ellos destacan Puntazul Residencial —con sus etapas Diamante, Esmeralda, Zafiro y Beach Club—, Bellafer Hotel Boutique, Onix Hotel & Residences, Ciudad Paraíso Los Cabos y Las Puertas de Mazatlán, además de proyectos insignia como Aries Hotel & Residences, en la Costa Pacífico de Baja California. Sus desarrollos incorporan principios de desarrollo sostenible —tratamiento y reutilización de agua, energía solar, videovigilancia inteligente y administración profesional de comunidades— con un objetivo constante: fortalecer el patrimonio de las familias con la más alta plusvalía, seguridad y certidumbre jurídica.
La prosperidad no se reparte: se construye. Y el verdadero legado no se mide en metros cuadrados, sino en la huella que dejas en la vida de las personas.